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Dudosa historia del número

por Malambo en Bloxito.Reflexiones | 2006-11-03 | 2 Comentarios



A Eustaquio le gustaba contar historias de lugares imposibles, ya mencioné aquí su conjetura de que existen otros pueblos detrás del mar. La que voy a contar hoy es, quizá, el origen de aquella.

Cuando vio que la tormenta no permitiría que nadie más llegara al rancho, dio vuelta la silla petiza, apoyó los codos en el respaldo y al reflejo de las incipientes llamitas de invierno se dispuso a hablarnos del primer pastor numérico.

Me llegaron comentarios de que existen montañas inmensas con laderas de vegetación pródiga; también me contaron que en cierta época hubo (no sé si habrá hoy) gente que se dedicaba a llevar ovejas de otros a pastar. Pero de todos los pastores de aquella comarca, había uno que sobresalía por su irrefrenable deseo de cruzar montañas. Le habían dicho que detrás de esas moles de nieve existían pueblos similares al suyo, con pastores y bellísimas mujeres.

Cuentos raros de toda clase le llegaban al pastor, que era famoso por escuchar a otros con desmedido interés, por pensar en cosas que no se podían tocar y por saber más verdades que nadie. Tumbado en la hierba recordaba con laborioso detalle las caras de la gente de su clan, pero no dudaba ni un instante en corregirse si al regresar la imagen que había formado no se correspondía con la cara de carne y piel. Al día siguiente volvía a imaginar mejores y más profundos detalles. También fue famoso por las bolsitas que llevaba colgadas a cada lado de la cintura, por sus guijarros y porque era el único entre todos que nunca había perdido ni una sola oveja.

En ese momento, un gesto ínfimo en la mirada me señaló que Eustaquio había abandonado la senda medular del relato y se dirigía hacia otro aspecto del cuento, uno que no había explorado nunca.

Los porqués de los buenos servicios del pastor hoy pueden parecernos obvios, incluso de ridícula simpleza; sin embargo, en aquella época debieron haber resultado asombrosos. Por cada oveja que le entregaban, él pasaba un guijarro de la bolsita llena a la vacía. Una oveja, un guijarro. Después de haber pastado los animales, antes de volver, revisaba que cada piedrita tuviese su oveja. Un guijarro, una oveja. Y así durante años: una oveja, un guijarro; un guijarro, una oveja.

Cuando vinieron a buscarlo para cruzar las montañas no tuvo tiempo para agarrar bolsitas ni guijarros. Pero tampoco le hubiesen servido para mucho, porque del otro lado, si era cierto que también existían las ovejas, otras serían las bestias y por lo tanto otras debían ser las piedras.

Al llegar se sintió un poco decepcionado. Había hombres y muchos eran pastores como él, también había hermosas mujeres, alguna más bella de lo que jamás había podido imaginar; sin embargo, no hablaban. Casi todos mascaban ramitas verdes de sauce y todos proferían gritos y largos vocablos para indicar las cosas más simples. Tampoco había guijarros, las rocas en el suelo eran demasiado grandes y pesadas para ser útiles.

A pesar de todo, o justamente por eso, una coincidencia le llamó la atención. Cuando los dedos o las miradas apuntaban a una oveja, los pastores emitían un ladrido que parecía repetirse cada vez que hacían el gesto. Esa noche soñó con ovejas que llevaban en sus bocas ramitas verdes de sauce, cada oveja con su ramita; una oveja, una ramita.

Al día siguiente despertó contento. Juntó ramitas verdes de sauce y las metió en una bolsita improvisada. No tardo mucho en conseguir clientes (había dominado el ladrido) pero sí en darse cuenta de que los guijarros poco importaban para controlar ovejas. También podían ser palitos, sus dedos o incluso nada. Había descubierto que el soporte material era superfluo, había inventado el número.

Cuando el pastor murió, susurró Eustaquio, el invento humano más asombroso desapareció con su último aliento sin dejar rastros. Por entonces los adultos no enseñaban a los jóvenes ideas abstractas. Pero el hecho de que no hayan quedado referencias escrutables del cuento del pastor no lo hace falso, simplemente lo vuelve indemostrable.


Bloxito.Reflexiones | Dudosa historia del número (2006-11-03 04:43) | 2 Comentarios

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Comentarios

1
De: Nfer Fecha: 2006-11-03 17:03

Buenísimo.



2
De: malambo Fecha: 2006-11-03 17:58

:·)



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