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El equilibrio de la balanza vacía

por Malambo en Bloxito.Reflexiones | 2006-01-06 | 6 Comentarios


Si usted quiere vivir como un mediocre deténgase en esta entrada de bitácora, yo los conozco de sobra. Hará una inversión muy lucrativa: apenas unos minutos de su ocupada vida por un futuro sin riesgos.

Si usted quiere ser un mediocre no tenga vergüenza de soñar grandezas, porque los sueños son fáciles de lograr: alcanza poner la cabeza sobre la almohada y dormir, pero jamás intente realizarlos ¿para qué? podrían no resultar.

Lo que distingue al ser inferior del supremo es que el supremo piensa los sueños, los planifica y pone el tesón y las oblongas parte del cuerpo que hay que poner para convertirlos en historia. El chabacano, el de miras estrechas, ni sueños tiene porque la capacidad de soñar le ha sido vedada desde su nacimiento. El mediocre, en cambio, es un caso intermedio. Piensa, imagina, planifica y vive de esperanza en esperanza; pero no tiene las partes del cuerpo bien adheridas para llevar a cabo los brotes de su imaginación.

Si usted quiere ser mediocre no se anime a nada. Si nunca se anima jamás será peligroso, su actitud no amenazará a nadie. Todos confiarán en usted y lo dejarán tranquilo. Su vida será pacífica, tal vez un poco monótona, pero pacífica. Incluso puede que lo quieran un poco y tendrá un puesto seguro en el trabajo de lunes a viernes de 8 a 16 que, aunque pegue sus alas al piso, no estrá mal. De todos modos, no lamente la rutina, porque si lo piensa bien ¿qué significa progresar? El progreso es nada más que una visión que el conjunto de la sociedad tiene sobre usted. Y, seamos sinceros, todos somos individuos únicos e irrepetibles así que ¡Qué importa lo que digan los demás!

Si usted quiere ser mediocre confúndase en el entorno, piense más o menos lo que otros. Pero a la vez trate que todas esas cosas despreciables en los demás luzcan en usted como valiosas virtudes. Todos sabemos que las personas son fanfarronas egoístas, pero que usted no es ni fanfarrón ni egoísta, es un tipo con mucha personalidad.

¡Ni se le ocurra amar si quiere ser mediocre! Apenas limítese a tener evacuadoras simpatías. Si se entrega totalmente a alguien es posible que ese alguien lo descubra, que horade su barnizada superficie y penetre su desamoblado interior. Recuerde que su fachada es la fabricada por un mediocre y que la persona que intentará amarlo acabará conociéndolo de verdad.

Aíslese, construya circunspectas barreras a su alrededor para que nadie descubra su incapacidad de forjar profundas amistades. Es mejor que todos crean que usted es reservado a que descubran la verdad. El misterio, aunque sea ficticio, siempre suma; pero no abuse, en lo demás sea sincero. A usted no le costará mucho puesto que no hay casi nada que ocultar. Recuerde que entre los cardiogramas de la vida, el de la suya se distingue por lo plano.

¡Venga, sea mediocre, que yo los conozco de sobra! Ahora mismo estoy caminando sus pasos.


Bloxito.Reflexiones | El equilibrio de la balanza vacía (2006-01-06 04:02) | 6 Comentarios

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Comentarios

1
De: Anónima Fecha: 2006-01-07 00:50

No sé. Me pregunto quien quiere ser mediocre. Si será verdad que la mediocridad es no hacer el esfuerzo. Si no será quizá la vida la que rompe los sueños. O si los sueños rotos son simples excusas.

:'(



2
De: malambo Fecha: 2006-01-07 01:46

Según Bovio, el hombre mediocre

es dócil, acomodaticio a todas las pequeñas oportunidades, adaptabilísimo a todas las temperaturas de un día variable, avisado para los negocios, resistente a las combinaciones de los astutos; pero dislocado de su mediocre esfera y ungido por una feliz combinación de intrigas, él se derrumba siempre, en seguida, precisamente porque es un equilibrista y no lleva en sí las fuerzas del equilibrio. Equilibrista no significa equilibrado.


A lo que José Ingenieros agrega:

El equilibrio entre dos platillos cargados no puede compararse con la quietud de una balanza vacía. El hombre sin personalidad no es un modelo, sino una sombra.



3
De: Natalia Fecha: 2006-01-07 20:04

Muy bueno. Y ya lo dice Sabina...

Si lo que quieres es vivir cien años
no pruebes los licores del placer.
Si eres alérgico a los desengaños
olvídate de esa mujer.
Compra una máscara antigás,
manténte dentro de la ley.
Si lo que quieres es vivir cien años
haz músculos de cinco a seis.

Y ponte gomina que no te despeine
el vientecillo de la libertad.
Funda un hogar en el que nunca reine
más rey que la seguridad.
Evita el humo de los puros,
reduce la velocidad.
Si lo que quieres es vivir cien años
vacúnate contra el azar.

Deja pasar la tentación
dile a esa chica que no llame más
y si protesta el corazón
en la farmacia puedes preguntar:
¿Tiene pastillas para no soñar?

Si quieres ser Matusalén
vigila tu colesterol
si tu película es vivir cien años,
no lo hagas nunca sin condón.
Es peligroso que tu piel desnuda
roce otra piel sin esterilizar,
que no se infiltre el virus de la duda
en tu cama matrimonial.

Y si en tus noches falta sal,
para eso está el televisor.
Si lo que quieres es cumplir cien años
no vivas como vivo yo.

(J.Sabina- Pastillas para no soñar)

Felíz 2006, amigo.



4
De: malambo Fecha: 2006-01-08 03:36

Hola Nat, felicidades para vos también. Gracias por la letra de la canción, que siempre oigo pero nunca escucho (¡puf! vaya lugar común). Pero podría agregar, nada más que para zafar el momento, que tampoco nunca había leido. Y es cierto, dice algo parecido.

Veamos si ahora puedo hacer las tres cosas a la vez (oir, escuchar y leer).



5
De: Anónima Fecha: 2007-08-29 11:34

Hace un par de días no quise seguir por el camino que indica la señal, nunca sabré a donde lleva pero no siento curiosidad...

Pastillas para no soñar (P8250132_2)



6
De: Malambo Fecha: 2007-08-30 13:59

Una vez tomé ese camino, conduce a un valle árido y oscuro. Los que ahí estábamos solíamos pasar los días encerrados en cubículos que llamábamos habitaciones. Colgábamos frazadas sobre las ventanas para aislarnos del agreste mundo y nos recostábamos, generalmente para llorar pero de vez en cuando para sentir la soledad.

No sé como hice para salir de allí o si, por el contrario, alguna vez me fui. Lo cierto es que el temor a que alguna de mis partes todavía permanezca en ese terrible lugar me llena de agónica incertidumbre. Has hecho bien, Anónima, en pasar del infierno.



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