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Endemoniada soledad

por Malambo en Bloxito.No leer | 2006-01-12 | 10 Comentarios



Abrí los ojos pero no hubo diferencias. Creí conveniente despertar, pero dentro de otro sueño. La razón era clara: temía a la obligación de recordar por qué estaba en ese lugar terrible. Sin moverme toqué el piso húmedo y para no despabilarme, por si acaso aún dormía, lentamente retraje las manos. Cuando llegué a la intersección entre el piso y la pared me detuve. Un chorro fino de agua mal oliente y arena escurría por el borde hacia la parte más baja de la habitación. Sin prisa inspeccioné las paredes. La textura no era diferente a la del piso: lisa, como espejada, pero con hendiduras periódicas. El dolor de los glúteos entumecidos por el frío sólo era disimulado por el calambre de los pies descalzos.

Recordaba de la habitación unas pequeñas aberturas rectangulares altísimas cuya existencia podría haberme alegrado, pero la idea de una conexión con el exterior despertó sentimientos encontrados. Por un lado estaba la luz que me separaba de las tinieblas del entorno; pero por otro, la imagen de aquellas ventanas mínimas me llenaba de desesperación. Comencé haciendo fuerza sobre los talones para levantarme. Sentí la piel dolerme en cada repliegue y los huesos perforarme la carne. La presión de la pared sobre la espalda se hizo insoportable. La falta de aire en los pulmones transmutó un grito inmenso en lamento ligero.

Las laceraciones de mi cuerpo eran recientes. Los carceleros, mis agresores, debieron torturarme el cuerpo y la mente de manera continua. Los esperé, por primera vez estuve en guardia ante su llegada. Completamente de pie, aunque todavía apoyándome en la pared caminé paso a paso alrededor de aquella celda que iba descubriendo circular, como un larguísimo tubo hundido hasta el centro de la Tierra, y yo en el fondo.

Reminiscencias difusas de conquistas magníficas proyectaron imágenes nítidas sobre el telón harapiento de mi memoria. Nunca supe si esas imágenes se referían a hechos o a deseos. Pronto comencé a recordar por qué estaba allí.

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Bloxito.No leer | Endemoniada soledad (2006-01-12 03:09) | 10 Comentarios

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Comentarios

1
De: luis carlos Fecha: 2006-01-12 08:16

Felicitaciones por tan exelente texto desde Ibagué, Colombia.



2
De: malambo Fecha: 2006-01-12 12:51

La verdad que no esperaba elogios, luis carlos. Muchísimas gracias.



3
De: Natalia Fecha: 2006-01-12 23:08

Estremecedor...un excelente relato.
Pero también triste...
Bueno, eso me provocó a mí, por un rato al menos (sólo por un rato).



4
De: malambo Fecha: 2006-01-13 01:20

¡Mujeres! Mi reino daría porque ese instante se prolongara eternamente.



5
De: Anónima Fecha: 2007-08-30 14:17

Pues va a ser verdad que el que aqui escribe es el mismísmo diablo: ¿el instante que hay que prolongar eternamente es un momento triste?

¡Hombres!

Y creo que le voy a escribir un post a la foto del sacasueños. Pero un post alegre, solo para llevar la contraria >:)



6
De: Nat Fecha: 2007-08-30 14:49

Es posible que sea el mismísimo diablo. O quizás algo parecido.
El instante aquel de emoción (que no necesariamente de tristeza) ya se ha prolongado eternamente. Y dicen que los únicos capaces de lograr eternidades son el diablo o...¿quien era el otro?



7
De: Anónima Fecha: 2007-08-30 15:10

Nat:

Pues si debe ser el mismísimo diablo, o quizá aquel otro que no recordamos ;)

En cualquier caso es un alquimista realmente exitoso que ha conseguido con su piedra filosofal transmutar los instantes efímeros en eternos y la tristeza en emoción pura y sin nombre. ¡Qué suerte tienen aquellos que le conocen!

Pero en el mundo hay más de un alquimista escondido si una sabe leer los carteles. Esta tarde, aunque no haya atasco en la autovía, me desviare por las carreterillas secundarias. Cuando vea la indicación de "sacasueños" a la derecha, tomaré el camino y encontraré allí una casa con veranda y una hamaca colgada balánceándose a la sombra de unos pinos. Dormiré la siesta y cuando me despierte, en vez de olvidar mis sueños como me pasa casi siempre, el alquimista sacasueños escondido en el interior de la casa hará que el vaivén de la hamaca y el olor de la resina caliente de los pinos saquen mi sueño del mundo del olvido para que se haga realidad.

Por contar cuentos que no quede :P

Abrazos dispersos :-)



8
De: Anónima Fecha: 2007-08-31 12:23

Bueno, no ha sido un post nuevo, sino que he juntado todo lo que hemos ido diciendo de la foto por ahí, con una cierta licencia literaria Sacasueños



9
De: Malambo Fecha: 2007-08-31 16:10

En un comentario a Sacasueños muestro que no es lo mismo ser el diablo que estar en el infierno. También, claro, que los destinos nunca son el fin de los caminos. No soy el diablo, aunque tal vez, como dice Nat, sí algo parecido.



10
De: jose maria morales Fecha: 2007-09-13 01:57

necesito por favor videos de malambo para poder aprender gracias



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