por Malambo en Bloxito.Opinión | 2007-12-11 | 0 Comentarios
Debería estar emocionado y pegado al televisor, en busca de noticias o detalles no vistos. Hace horas que Argentina tiene nueva presidente y mi mirada, sin embargo, oscila entre la pantalla del monitor y la noche fresca detrás de la persiana. El mar no se escucha, no hay viento. Lo único que se oye es el ventilador del procesador y el crepitar de las teclas.
Cristina Fernández es la nueva presidente en un gobierno viejo. Asumió hoy, después de ganar las elecciones el 28 de octubre con un margen suficiente como para no seguir dando vueltas. Con el hecho consumado, Cristina Fernández habló, habló mucho y lindo, como suelen hacer los políticos cuando son oradores únicos. Sin embargo, y es llamativo en un gobierno popular, durante la campaña no lo hizo, no presentó sus proyectos al pueblo ni los debatió, prefirió, en cambio, salir de gira por Europa y Estados Unidos.
Me gustó cuando deslizó una crítica al posmodernismo y me gustó cuando habló de industrializar el país con ayuda de la ciencia. La novedad es el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, a cargo de
Lino Barañao, Doctor en Ciencias Químicas propuesto a la presidente por un grupo de científicos que lo respeta. No obstante, es imposible que estas palabras hagan que olvide que desde la década corrupta hasta ahora, la inversión en ciencia y tecnología nunca superó el 0.4% del PBI (Brasil invierte casi el 0.9%, España poco más del 1% y Japón el 3.17%), incluso durante estos últimos cuatro años, gobernados por el marido de Fernández.
No lo sabía, pero
me enteré ahora para cerrar este post: El flamante Ministro de Economía, el joven Martín Lousteau, proviene de una ortodoxia preocupante, sus mentores y maestros abrevaron en aguas del neoliberalismo. Si dura en su puesto, es de esperar que pretenda un gasto público moderado y que mantenga elevado el superávit fiscal, como lo dictan las reglas ortodoxas.
Debería estar contento, al menos porque la democracia se perpetúa; debería ir en busca de detalles que se me pasaron por alto esta tarde. Quizás debería volver a ver
el discurso inaugural (
II y
III) y pensar en el futuro. Pero el futuro que preveo, al menos el inmediato, es uno en el que las riquezas seguirán concentradas o en fluido camino hacia el norte, no se recuperarán los recursos básicos para el país ni se revisarán las privatizaciones y tal vez la educación vuelva a cambiar la cosmética pero no la sustancia. Todo suena conocido, monótono, repetido, conservado. Igual que el mar, que ahora que el ventilador se apagó y las teclas no crepitan, se oye romper en la arena fría de la playa.
Bloxito.Opinión | Nueva presidente en un gobierno viejo (2007-12-11 06:12) | 0 Comentarios
Etiquetas: